El impuesto es el que peor se entiende. La ganancia por vender acciones o ETF en bolsa mexicana paga 10% de ISR como pago definitivo, pero no sobre la ganancia nominal: el costo de adquisición se actualiza por INPC hasta el mes anterior al de la venta, y en tenencias largas eso reduce la base gravable de forma muy notoria — a veces hasta dejarla en cero. Los dividendos siguen una ruta distinta: una retención del 10% que es definitiva —y que no es el impuesto total del dividendo— y, en paralelo, un mecanismo de acumulación y acreditamiento en la declaración anual. Ese segundo mecanismo puede producir un saldo a favor estimado, pero no lo hace siempre ni para todos: depende de tus demás ingresos del ejercicio, de contar con la documentación fiscal válida y de la validación del SAT. El detalle se calcula en la calculadora de dividendos.
Con dividendos del extranjero conviene ir con más cuidado todavía: lo que te llega tras la retención de origen y el 10% que enteras en México es una cifra previa a la declaración anual, porque esos dividendos deben acumularse y el impuesto pagado fuera se acredita únicamente dentro de los límites y requisitos aplicables.
Las comisiones y el diferencial cambiario deciden la otra mitad. Comprar un ETF del S&P 500 por el SIC o abrir cuenta con un bróker extranjero no es la misma operación en costo, ni en obligaciones fiscales, ni en quién calcula tu impuesto: en la ruta mexicana lo hace el intermediario, en la extranjera lo haces tú. Y la inflación se lleva lo que quede: un rendimiento nominal del 10% con inflación del 4% no es un 6%, se calcula dividiendo, no restando. El telón de fondo de cualquiera de estas cuentas es cuánto crece la economía en la que inviertes, y eso está medido año por año desde 1970 en el PIB de México.
Hay una inversión que no cotiza en bolsa y que cada vez más hogares evalúan con la misma lógica: los paneles solares. Cuestan hoy, ahorran cada bimestre y se pagan solos en un plazo que depende casi por completo de la tarifa de CFE. La calculadora de paneles solares dimensiona el sistema con las horas de sol de tu estado, da el costo instalado y grafica en qué año el ahorro acumulado supera la inversión.
Todas las herramientas de este grupo son gratuitas, no piden registro y funcionan en el celular. Cada una dice de dónde salió cada número, con qué fecha se verificó y qué parte del cálculo es una estimación.