Qué hace este simulador que los de los bancos no hacen
Casi todos los simuladores que existen en español hacen una sola cosa: capitalizar. Metes un monto, una tasa y un plazo, y te devuelven un saldo. Ese saldo es correcto y no sirve para decidir, porque le faltan las tres cosas que se lo comen.
El costo del instrumento. No se resta de la tasa: se cobra sobre el saldo, todos los días. Un rendimiento del 9% con un costo del 1% no es un 8%, es (1 + 0.09) × (1 − 0.01) − 1. Con una salvedad que esta calculadora respeta y casi nadie: si la tasa que capturaste ya es neta de los gastos del fondo, no hay nada que descontar.
El impuesto, y el que de verdad aplica. No es el mismo para todos los instrumentos ni se paga en el mismo momento. La ganancia en bolsa paga 10% sobre la ganancia con el costo actualizado por inflación, al vender. Los instrumentos de deuda pagan cada año sobre el interés real, aunque la retención se calcule sobre tu capital.
La inflación. Es la que convierte una cifra impresionante en una cifra normal. Y aquí está la corrección más sutil de esta página: no basta con deflactar el saldo final. Hay que deflactar también las aportaciones antes de compararlas, porque una aportación de dentro de veinte años no vale hoy lo mismo que la de este mes.
De dónde salen las tasas de referencia (y por qué hay dos del NAFTRAC)
Este simulador no elige el rendimiento por ti. La tasa la capturas tú, y la página ofrece referencias con su fuente, su fecha de corte y dos banderas que casi ningún simulador declara: si reinvierte distribuciones y si ya viene neta de los gastos del instrumento.
Renta variable, cifra publicada: 9.48%. Es lo que BlackRock publica en su ficha del NAFTRAC como rendimiento anualizado desde el lanzamiento, con corte al 2026-06-30. A diez años publica 3.78%, bastante menos: un promedio de largo plazo no describe ninguna década en particular. Es rendimiento de precio —la variación del valor liquidativo, sin reinvertir distribuciones— y ya viene neta de los gastos del fondo.
Renta variable, con distribuciones reinvertidas: 11.75%. BlackRock no publica una serie de rendimiento total, así que ésta es una reconstrucción nuestra a partir del valor liquidativo y las distribuciones del archivo oficial del fondo, reinvirtiendo cada una al valor liquidativo de su fecha de pago. La diferencia con la cifra publicada no es un desacuerdo sobre los datos: es otra base de medición. El índice que la propia ficha usa como referencia, el S&P/BMV IPC, también es de precio; la versión de rendimiento total del mercado mexicano es otro índice, el S&P/BMV IRT.
Renta fija: 7.01%. Es la tasa de la subasta primaria de CETES a 364 días del 2026-08-06, publicada por Banco de México. Los CETES se resubastan cada semana, así que esa tasa no se mantiene fija durante los años que dure tu proyección.
Inflación: 3.10%. La variación anual del INPC de 1ª quincena de julio de 2026, de INEGI — Boletín 431/26.
El costo del fondo no se descuenta dos veces
Es un error fácil de cometer y difícil de detectar, porque el resultado sigue pareciendo razonable. El rendimiento histórico que publica un emisor se calcula a partir del valor liquidativo del fondo, y ese valor ya tiene descontados los gastos del propio fondo. Si tomas esa cifra y encima le restas un costo anual, estás cobrando el mismo gasto dos veces.
Por eso, cuando eliges una de las referencias históricas, el campo de costo anual se fija en 0% y la página lo dice con una nota visible. No es una limitación: es la única forma de que el número signifique lo que dice.
Cuándo sí debes usar el campo de costo. Cuando capturas un rendimiento bruto: la tasa de un índice antes de gastos, una expectativa propia, o la tasa nominal de un instrumento a la que después le vas a aplicar el costo de un fondo que lo replica. En ese caso la calculadora trata la tasa como bruta y descuenta lo que le indiques, de forma multiplicativa sobre el saldo.
La diferencia no es cosmética. Sobre un plazo largo, un 0.35% anual descontado por error se lleva una porción visible del saldo final — y lo hace en silencio, porque no aparece como un cargo sino como un rendimiento menor.
Nominal y real: dos cuentas que nunca deben mezclarse
Ésta es la corrección más importante de la página, y nace de un error que tenía la versión anterior: restaba las aportaciones nominales de un saldo expresado en pesos de hoy. Son unidades distintas, y el resultado no significa nada — igual que restar kilómetros de horas.
Ahora hay dos reconciliaciones separadas, y cada una cuadra exactamente contra su propio saldo final:
Vista nominal, en pesos futuros. Aportaciones nominales ($720,000) + rendimiento nominal acumulado ($1,307,092) − costos ($0) − ISR estimado ($103,605) = saldo nominal final ($1,923,487).
Vista real, en pesos de hoy. Valor presente de las aportaciones ($538,169) + ganancia real de inversión ($506,349) = poder adquisitivo final ($1,044,518).
Y dos multiplicadores, cada uno con sus unidades. El nominal divide el saldo final entre las aportaciones nominales: 2.67×. El real divide el poder adquisitivo final entre el valor presente de esas mismas aportaciones: 1.94×. Dividir el saldo real entre las aportaciones nominales —que es lo que hace mucha hoja de cálculo casera— da un tercer número que no corresponde a ninguna pregunta.
El impuesto de deuda se paga cada año, no al final
Un simulador que acumule treinta años de interés real y aplique el impuesto una sola vez al cierre está difiriendo el ISR tres décadas, y eso infla el saldo final de forma sistemática. En la realidad, el impuesto sobre intereses se determina cada ejercicio.
Por eso el modo de deuda de esta calculadora corre un ciclo anual: toma el saldo inicial del año, suma las aportaciones, calcula el interés nominal, resta el ajuste por inflación sobre el saldo promedio para obtener el interés real (artículo 134), aplica tu tasa marginal, y arrastra el saldo resultante al año siguiente. La tabla año por año está a la vista para que puedas comprobarlo.
La retención no es el impuesto. El 0.9% que te retienen se calcula sobre tu capital, no sobre tus intereses (artículo 54), y es un pago provisional. El impuesto anual que realmente debes depende de tu declaración completa y de tus circunstancias. La calculadora muestra las dos cifras por separado precisamente porque casi nunca coinciden — y para muchos ahorradores la retención es mayor, lo que significa un saldo a favor que sólo se recupera declarando.
¿El ISR sale de la inversión o de tu bolsillo? Es una opción de la calculadora, con «sí» por defecto. Si el impuesto se descuenta del saldo, ese dinero deja de componer y el efecto a treinta años es considerable. Si lo pagas con dinero de fuera, el saldo proyectado no lo descuenta, pero el impuesto se sigue calculando y mostrando. Las dos respuestas son válidas; lo que no es válido es no declarar cuál se está usando.
Qué NO incluye el resultado de renta variable
El rendimiento total de un ETF supone que las distribuciones se reinvierten. Pero una distribución recibida por una persona física tiene su propio tratamiento fiscal en el momento en que se cobra, y este simulador no lo modela: aplica únicamente el ISR estimado en la venta final, sobre la ganancia con el costo actualizado.
Por eso el resultado se llama exactamente lo que es —resultado después del ISR estimado en la venta final— y lleva la advertencia visible de que no incluye el tratamiento fiscal individual de distribuciones periódicas recibidas o reinvertidas durante el plazo.
No inventamos un rendimiento por distribución para completar el modelo: sería añadir un supuesto sin fuente para tapar un hueco declarado. Si cobras dividendos y quieres esa cuenta, está calculada en su propia página, donde el régimen se explica entero.
Es una limitación real y preferimos publicarla a esconderla. Un resultado que se presenta como «después de impuestos» sin serlo del todo es exactamente el tipo de cifra que esta auditoría vino a corregir.
¿Cuánto gano si invierto 10,000 pesos?
Es la búsqueda más común y merece una respuesta con las capas puestas. Con $10,000 a diez años y 7.01% —la tasa de CETES vigente— el saldo nominal ronda los $19,690. Suena a duplicar el dinero.
Ahora quita la inflación. Con 3.10% anual, esos pesos futuros valen alrededor de $14,510 en poder adquisitivo de hoy. Y falta el ISR anual sobre el interés real de cada ejercicio.
La conclusión no es que no valga la pena: es que el rendimiento que importa es el real, y que con montos pequeños la decisión relevante no es dónde invertir sino cuánto aportar. Diez mil pesos al 7% ganan setecientos pesos en un año; mil pesos al mes durante ese mismo año aportan doce mil. En las primeras etapas, la tasa de aportación pesa mucho más que la tasa de rendimiento.
Ésa es, de hecho, la lección de la gráfica de esta página: el capital aportado crece en línea recta y el rendimiento como una curva, y hay un año concreto en que la curva alcanza a la recta. Antes de ese año mandas tú; después manda el interés compuesto.
Bolsa, CETES, pagaré o fondo: la comparación después de impuestos
El modo «Comparar instrumentos» corre el mismo plan de ahorro —$3,000 al mes durante 20 años— contra cuatro instrumentos, cada uno con su régimen fiscal real y su momento de pago. En pesos de hoy: renta variable (etf de índice), $1,044,518; cetes a 364 días, $760,154; pagaré bancario, $760,154; fondo de inversión de deuda, $674,980.
La lectura más útil no es cuál gana, sino de dónde salen las diferencias. Entre CETES y un fondo de deuda con la misma tasa de partida hay $85,174 de diferencia, y toda es costo: el fondo cobra un 1% anual sobre el saldo. Entre renta variable y renta fija la diferencia es de rendimiento esperado, pero también de riesgo, y el riesgo no aparece en ninguna columna.
Lo que esta tabla mide y lo que no. Mide rendimiento esperado bajo un supuesto de tasa constante. No mide riesgo, ni liquidez, ni la posibilidad muy real de que necesites el dinero justo en el peor momento. Un CETE devuelve tu capital al vencimiento; un ETF de renta variable puede valer bastante menos cuando lo necesitas.
Y el orden importa. Antes de comparar instrumentos conviene tener un fondo de emergencia. La bolsa mexicana llegó a caer 44% entre 2008 y 2009: quien tuvo que vender en ese momento no obtuvo el rendimiento histórico de la tabla, obtuvo el de su fecha de venta.
Ejemplos resueltos paso a paso
Escenario 1 — El plan de ahorro estándar. $3,000 al mes, 20 años, 9.48% de rendimiento publicado por BlackRock (ya neto de gastos del fondo, así que el costo adicional es 0%). Vista nominal: aportas $720,000, el rendimiento acumulado suma $1,307,092, el ISR estimado en la venta se lleva $103,605 y quedan $1,923,487. Vista real: $1,044,518 de poder adquisitivo, sobre $538,169 de valor presente aportado.
Escenario 2 — El mismo plan con un fondo caro. Captura un rendimiento BRUTO y ponle 2% de costo anual. El campo se reactiva porque la tasa ya no es una referencia neta, y el costo sale directamente de tu saldo final. Es el parámetro que más gente deja en cero al simular y el que más silenciosamente le cuesta dinero: no aparece como un cargo, aparece como un rendimiento menor.
Escenario 3 — CETES a veinte años, con el impuesto donde toca. Elige el régimen de deuda y mira la tabla año por año: cada ejercicio calcula su interés nominal, le resta el ajuste por inflación sobre el saldo promedio y grava sólo el interés real. Compara después con la opción «el ISR se paga desde la inversión» desactivada: la diferencia entre pagar el impuesto con el propio dinero invertido o con dinero de fuera es, a veinte años, mucho mayor de lo que sugiere el importe anual.
Errores comunes al simular una inversión
- Descontar el costo del fondo sobre un rendimiento que ya es neto. El histórico publicado por el emisor sale del valor liquidativo, que ya tiene los gastos descontados. Restarlos otra vez es cobrarlos dos veces.
- Restar el costo de la tasa. Se cobra sobre el saldo, así que el neto es (1 + rendimiento) × (1 − costo) − 1. Restar exagera lo que te queda.
- Mezclar pesos nominales con pesos de hoy. Restar aportaciones nominales de un saldo deflactado, o dividir uno entre otro, produce un número sin significado. Cada vista tiene sus unidades y su multiplicador.
- Gravar treinta años de interés al final. El ISR de deuda se determina cada ejercicio. Diferirlo infla el saldo proyectado de forma sistemática.
- Confundir la retención con el impuesto. El 0.9% se calcula sobre tu capital y es un pago provisional; lo que debes se calcula sobre el interés real y depende de tu declaración completa.
- Presentar un total return como resultado después de impuestos. Si el modelo no grava las distribuciones periódicas, hay que decirlo — es lo que hace esta página.
- Suponer la tasa de CETES constante durante años. Se resubasta cada semana. Es una simplificación necesaria para comparar, no un pronóstico.
- Usar el rendimiento histórico de la bolsa como expectativa. Es lo que ocurrió, no lo que va a ocurrir, e incluye caídas de más del 40% por el camino.
- Olvidar las comisiones del intermediario. Este simulador modela el costo del instrumento, no la comisión por cada operación: ésa se calcula en la calculadora de costo total de invertir.
- Comparar instrumentos sólo por rendimiento. El riesgo no aparece en la tabla, y es la mitad de la decisión.
Metodología: cómo calcula esta herramienta
Capitalización mensual. La tasa anual se convierte a mensual compuesta —(1 + anual)^(1/12) − 1—, no dividiéndola entre doce. Las aportaciones entran al final de cada mes.
Costos. El costo mensual equivalente cumple (1 − c_m)^12 = (1 − c_anual) y se cobra sobre el saldo con su rendimiento del mes. Cuando la tasa capturada ya es neta de gastos del instrumento, el costo se fija en cero y la interfaz lo declara.
Reconciliación nominal. Se acumulan por separado el rendimiento acreditado, el costo cobrado y el ISR pagado, de modo que aportaciones + rendimiento − costos − ISR = saldo final, exactamente, sin residuos.
Reconciliación real. Cada aportación se trae a valor presente con la inflación supuesta y el saldo final se deflacta con la misma tasa. La ganancia real es la diferencia entre el poder adquisitivo final y el valor presente de las aportaciones — nunca contra la suma nominal.
Impuesto en renta variable. 10% sobre la ganancia con el costo actualizado (Art. 129 LISR), aplicado en la venta final. Cada aportación se actualiza desde su propio mes con la inflación supuesta, que es la traducción hacia adelante de la actualización por INPC que manda la ley.
Impuesto en instrumentos de deuda. Ciclo ANUAL: interés nominal del ejercicio menos el ajuste por inflación sobre el saldo promedio, gravado a la tasa marginal capturada (Art. 134). La retención del 0.9% sobre el capital (Art. 54) se reporta aparte por ser un pago provisional. El usuario elige si el impuesto se paga desde la inversión o con dinero de fuera.
Rendimiento real anualizado. Tasa interna de retorno sobre los flujos deflactados, no un cociente entre dos cifras: con aportaciones mensuales, cada peso lleva invertido un tiempo distinto.
Referencias. Cada tasa precargada declara fuente, fecha de corte, si reinvierte distribuciones y si ya viene neta de gastos del instrumento. Ninguna es una promesa.
Lo que NO modelamos. Las comisiones por operación de tu intermediario, el tratamiento fiscal individual de distribuciones periódicas, tus deducciones personales, otras retenciones, el arrastre de pérdidas fiscales, la variación de las tasas a lo largo del tiempo y —lo más importante— el riesgo.