Cómo se calcula la mensualidad de un crédito
Casi todos los créditos en México usan el sistema de amortización francés: pagas la misma cantidad cada mes durante todo el plazo, pero la composición de ese pago cambia. Al principio la mayor parte se va a intereses y muy poco a capital; conforme el saldo baja, los intereses de cada mes bajan con él y una porción mayor del pago empieza a reducir el capital.
La fórmula es la del valor presente de una anualidad: la mensualidad es igual al monto del crédito multiplicado por i / (1 − (1 + i)^−n), donde i es la tasa mensual (la tasa anual dividida entre doce) y n es el número de pagos. Un crédito de un millón de pesos a 20 años con tasa anual del 11% da una mensualidad de aproximadamente 10,322 pesos, y al final habrás pagado alrededor de 2.48 millones: casi el 150% del monto original en intereses.
Ese es el número que rara vez aparece en la publicidad, y es el que decide si un crédito es caro o barato. Por eso todas las calculadoras de esta sección muestran el total pagado y la tabla de amortización, no sólo la mensualidad.
Por qué el CAT importa más que la tasa de interés
La tasa de interés sólo cuenta el costo del dinero prestado. El CAT cuenta todo lo demás: comisión por apertura, seguro de vida, seguro de daños, avalúo, administración de la cuenta y cualquier cargo recurrente. Como esos costos se estructuran distinto en cada institución, dos créditos con la misma tasa nominal pueden tener CAT muy separados.
El caso típico son los créditos personales y las tarjetas departamentales: una tasa anunciada del 12% puede convertirse en un CAT del 23% una vez que se suman comisión de apertura y seguro obligatorio. El Banco de México publica la metodología exacta de cálculo y la Condusef obliga a que aparezca en toda oferta de crédito al consumo, precisamente para impedir esa comparación engañosa.
Regla práctica: si al comparar dos ofertas te dan la tasa pero no el CAT, pídelo por escrito. Es obligatorio y su ausencia casi siempre indica que la comparación no te favorece.
Infonavit, Fovissste y banco: en qué se diferencian de verdad
La comparación habitual —quién tiene la tasa más baja— es la equivocada, porque los tres esquemas tratan de forma distinta dos cosas que valen mucho dinero: la aportación patronal del 5% sobre tu salario y el saldo acumulado en tu subcuenta de vivienda.
Con un crédito Infonavit tradicional, la aportación patronal del 5% amortiza tu crédito mes con mes, y el saldo de tu subcuenta se aplica como enganche. Con un crédito bancario puro, esa aportación se sigue acumulando en tu subcuenta y se te entrega hasta que te pensiones: no reduce tu deuda hoy. Con Apoyo Infonavit el saldo va al enganche y la aportación amortiza el crédito bancario. Con Cofinavit se combinan un crédito Infonavit y uno bancario en una sola operación.
La diferencia acumulada entre esos esquemas a lo largo de veinte años es de cientos de miles de pesos, y no se ve mirando la tasa. Por eso el comparador de esta sección modela los tres con sus reglas propias en vez de aplicar una tasa distinta al mismo cálculo.
- Infonavit tradicional: aportación patronal del 5% amortiza el crédito; subcuenta al enganche.
- Banco: aportación patronal sigue acumulándose en tu subcuenta; se entrega al pensionarte.
- Apoyo Infonavit: subcuenta al enganche y aportación patronal amortizando el crédito bancario.
- Cofinavit: crédito Infonavit y bancario combinados; monto máximo mayor que el Infonavit solo.
- Fovissste: sólo para trabajadores del ISSSTE, con sistema de puntaje y montos propios.
Plazo o tasa: cuál mover primero
Cuando hay margen para negociar, la intuición dice que hay que pelear la tasa. Los números dicen otra cosa: el plazo pesa más.
Sobre un crédito hipotecario de un millón de pesos al 11% anual, bajar la tasa medio punto —al 10.5%— ahorra alrededor de 81,000 pesos de intereses en veinte años. Bajar el plazo de veinte a quince años, manteniendo el 11%, ahorra cerca de 431,000. La mensualidad sube de unos 10,322 a unos 11,366 pesos, apenas un 10% más, a cambio de un ahorro más de cinco veces mayor que el de negociar la tasa.
La conclusión práctica es que la primera pregunta no es «¿qué tasa me das?» sino «¿cuál es el plazo más corto cuya mensualidad me cabe sin apretar?». La calculadora de hipoteca deja probar ambos escenarios lado a lado.
Adelantar pagos: cómo hacerlo para que sirva
Un pago adelantado puede aplicarse de dos formas y la diferencia es enorme. Aplicado a CAPITAL, reduce el saldo insoluto de inmediato y elimina todos los intereses futuros que ese saldo habría generado hasta el final del plazo: el ahorro es compuesto y crece con los años que le queden al crédito. Aplicado como pago anticipado de mensualidades, sólo adelantas la fecha de pagos que de todos modos ibas a hacer, y el ahorro es marginal.
Muchas instituciones aplican el pago anticipado a mensualidades por defecto, no a capital. Hay que pedirlo explícitamente, de preferencia por escrito, y verificar en el siguiente estado de cuenta que el saldo insoluto efectivamente bajó por el monto adelantado.
El orden también importa cuando tienes varias deudas: conviene adelantar primero sobre la de mayor CAT, que casi siempre es la tarjeta de crédito, y no sobre la hipoteca, que suele ser la más barata de tu portafolio.
Tarjeta de crédito: el costo real del pago mínimo
El pago mínimo está calculado para cubrir los intereses del periodo más una fracción muy pequeña del capital. Eso significa que el saldo baja lentísimo y que la mayor parte de lo que pagas desaparece en intereses sin reducir tu deuda.
Con una tasa anual del 60%, habitual en tarjetas mexicanas, y un mínimo que cubra los intereses más un 1% del saldo, una deuda de 30,000 pesos tarda décadas en extinguirse: el pago arranca en 1,800 pesos y de esos sólo 300 reducen el capital, y como el mínimo baja junto con el saldo, la deuda nunca termina de cerrarse del todo. La relación es brutalmente asimétrica en la otra dirección: fijar el pago en 2,700 pesos —un 50% más— liquida esos mismos 30,000 pesos en unos 17 meses, pagando alrededor de 45,000 en total.
La calculadora de pago de tarjeta permite ver ese efecto con tu saldo y tu tasa reales, que es la forma más rápida de convencerse.