Qué incluye la comparación
Al comparar rentar y comprar, el error más común es mirar solo la mensualidad de la hipoteca frente a la renta. Eso ignora los costos que hacen que comprar tarde en “alcanzar” a rentar. Esta calculadora cuenta el panorama completo de ambos caminos y los mide por patrimonio neto al horizonte que elijas.
- Comprar: enganche, gastos de escrituración (ISAI, notario, avalúo y registro), pago de hipoteca (capital + interés), mantenimiento, predial, condominio y seguro, más el saldo pendiente y el costo de venta al final.
- Rentar: la renta mensual con su incremento anual y la inversión del efectivo que no destinas a la compra.
- Ambos caminos usan el mismo presupuesto mensual de vivienda: quien gasta menos ese mes invierte la diferencia.
- Plusvalía de la vivienda (positiva, cero o negativa) y rendimiento neto de la inversión alternativa.
- Opcional: subcuenta Infonavit aplicada y una estimación de la deducción de intereses reales ante el SAT.
Por qué el horizonte cambia la respuesta
El horizonte —cuántos años planeas vivir ahí— es el dato más decisivo. Los gastos de escrituración (4%–8% del precio) y de venta (~5%) se pagan una sola vez, pero se “reparten” entre los años que conservas la vivienda: mientras más tiempo, más se diluyen y más tiempo tiene la plusvalía y el capital amortizado para crecer.
Por eso, a horizontes cortos rentar suele salir mejor y a horizontes largos comprar tiende a alcanzar y superar. El punto de equilibrio que muestra la calculadora es el primer año en que comprar toma una ventaja sostenida (se mantiene por delante al menos 12 meses); no un cruce pasajero de un solo mes. Puedes revisar el peso real del crédito con la calculadora de hipoteca y su costo total con la calculadora de CAT.
El costo de oportunidad del enganche y los CETES
Si compras, tu enganche y los gastos de escrituración quedan “inmovilizados” en la vivienda. Si rentas, ese mismo dinero puede invertirse. Ignorar ese costo de oportunidad es el error que más favorece artificialmente a comprar. La calculadora sí lo considera: en el camino de rentar invierte el efectivo que no usaste en la compra al rendimiento alternativo que definas, y también invierte la diferencia mensual cuando rentar cuesta menos.
Conviene distinguir tres cosas al fijar ese rendimiento: la tasa bruta publicada de los CETES (por ejemplo, ~7% anual antes de impuestos), el rendimiento neto estimado del inversionista (después de ISR y costos, más cercano al 6% que usamos por defecto) y los supuestos de mayor riesgo (un portafolio o una SOFIPO pueden ofrecer más, con más riesgo y sin garantía). CETES y SOFIPOs no son lo mismo: los CETES son deuda del Gobierno Federal; las SOFIPOs son instituciones distintas, con su propio esquema de protección. Un 8% neto no es un rendimiento normal de CETES. Para ajustar tasas por inflación revisa la calculadora de interés real.
Subcuenta Infonavit y deducción del SAT
Si usarías el saldo de tu subcuenta de vivienda como parte del enganche, captúralo en los supuestos: es solo la parte del enganche que provendría de la subcuenta, no un monto adicional. Al comprar, ese saldo se integra al patrimonio de la vivienda. Al rentar, la calculadora lo conserva como un activo restringido a valor nominal (no líquido): no se asume que gane el mismo rendimiento que el efectivo de libre inversión. Si evalúas un crédito con Infonavit, complementa con la calculadora de crédito Infonavit.
Las personas físicas pueden deducir los intereses reales (los nominales ajustados por inflación) de un crédito hipotecario para casa habitación, si el crédito no excede 750,000 UDIs y se cumplen los requisitos del SAT. La opción está desactivada por defecto; cuando la activas, el resultado se muestra como un beneficio fiscal potencial —una estimación, no una declaración fiscal— antes del tope global de deducciones personales (el menor entre 15% del ingreso anual y 5 UMA). Puedes explorar tus deducciones con la calculadora de deducciones personales.
Cuándo conviene más comprar
- Planeas quedarte varios años, de modo que los costos de compra y venta se reparten en un periodo largo.
- La vivienda conserva o aumenta su valor de forma razonable en tu zona.
- La mensualidad total de ser propietario no supera ampliamente el costo de rentar algo equivalente.
- Tu tasa hipotecaria es moderada frente a lo que rendiría invertir el enganche.
- Valoras la estabilidad y la posibilidad de modificar la vivienda a tu gusto.
Cuándo conviene más rentar
- Tu permanencia será corta (pocos años) y no alcanzarías a recuperar los gastos de compra y venta.
- La tasa hipotecaria es elevada frente al rendimiento de invertir tu dinero.
- Los costos iniciales (enganche + escrituración) son altos respecto a tu liquidez.
- Puedes invertir la diferencia mensual y el enganche de forma disciplinada.
- Prefieres movilidad o el mercado local muestra poca o nula plusvalía.
Errores comunes al decidir
- Comparar solo la mensualidad de la hipoteca contra la renta, ignorando escrituración, venta, mantenimiento y predial.
- Olvidar el costo de oportunidad del enganche (que podría estar invertido).
- Suponer una plusvalía alta como si estuviera garantizada; conviene probar escenarios conservadores.
- Tratar a las SOFIPOs como “sin riesgo” o usar un 8% neto como si fuera un rendimiento normal de CETES.
- Usar reglas fijas como “si te quedas menos de X años, siempre renta”: son atajos aproximados, no una respuesta universal.
Consejo del experto: compara propiedades equivalentes
Un error frecuente al comparar rentar contra comprar es utilizar la renta de un departamento pequeño y funcional, pero compararla con la compra de una casa mucho más grande.
En ese caso, la diferencia mensual no proviene únicamente de la hipoteca. También puedes estar pagando por más metros cuadrados, habitaciones adicionales, estacionamiento, jardín, mejor ubicación o amenidades.
Antes de interpretar el resultado, compara:
- Metros cuadrados
- Número de habitaciones y baños
- Ubicación y tiempo de traslado
- Estacionamiento y amenidades
- Estado y antigüedad de la propiedad
- Mantenimiento, servicios, predial y mobiliario
Si la vivienda que deseas comprar es considerablemente mejor o más grande que la que actualmente rentas, separa las dos decisiones:
1. ¿Conviene financieramente comprar una propiedad comparable?
2. ¿Cuánto estás dispuesto a pagar por más espacio, comodidad y beneficios de estilo de vida?
El costo adicional puede valer completamente la pena, pero no debe confundirse con una ventaja financiera de comprar.
— Deepak Middha, CA · Fundador de Calcu.mx
Metodología y fórmulas
La calculadora trabaja mes a mes, no con aproximaciones anuales: amortiza la hipoteca (el pago se detiene cuando el saldo llega a cero o termina el plazo, separando capital e interés), capitaliza la plusvalía y la inversión de forma mensual, sube la renta cada año y cobra los costos recurrentes sobre el valor vigente de la vivienda. Ambos caminos usan el mismo presupuesto mensual: el que gasta menos ese mes invierte la diferencia. El patrimonio neto al horizonte descuenta el saldo de la hipoteca y los costos de venta.
El punto de equilibrio exige que comprar se mantenga por delante durante al menos 12 meses, para no marcar cruces pasajeros. Los escenarios (conservador, base y favorable) cambian supuestos de forma transparente y los umbrales (“¿qué cambiaría la decisión?”) se calculan con búsqueda numérica. Todos los cálculos se hacen a precisión completa y solo se redondea al mostrar. El impuesto por la venta (ISR) es demasiado específico para estimarse de forma general y se excluye; se divulga esta omisión.
Fuentes y fecha de verificación
Los supuestos por defecto se verificaron el 28 de julio de 2026 con fuentes oficiales: Banco de México y CONDUSEF (tasas hipotecarias y valor de la UDI, $8.79 por UDI), CETESdirecto (rendimiento de instrumentos de bajo riesgo), la Sociedad Hipotecaria Federal (índice de precios de la vivienda), el INEGI (inflación) y el SAT (deducción de intereses reales). Distingue siempre entre un valor oficial vigente (como la UDI), un referente histórico (como la plusvalía), un supuesto de planeación de la calculadora y un dato que tú editas.
Estos valores son referencias editables, no recomendaciones ni predicciones. Ajusta cada supuesto a tu caso y a datos actualizados de tu zona antes de tomar una decisión.