Una institución no es un porcentaje: es un canal con una lista de cargos
Es el error que arruina cualquier comparativa de casas de bolsa, y lo cometimos en la primera versión de esta página. Reducir una institución a «cobra 0.25%» ignora tres cosas que cambian el resultado: que el mismo emisor cobra distinto según el canal —autoservicio en la app, servicio asesorado, cartera gestionada—, que hay cargos fijos que no escalan con el monto, y que hay cargos anuales que se cobran aunque no muevas nada.
Un ejemplo de lo fácil que es equivocarse, y nos pasó a nosotros: la tabla de capitales de una de estas guías tiene tres filas —compraventa por asesor, compraventa en plataforma y préstamo de valores— y al extraer el PDF el cobro por administración de la tercera fila quedó pegado al bloque de la segunda. Durante unas horas esta página le cargó ese importe a las compras ordinarias de acciones, que no lo pagan. La regla que salió de ahí: cuando el límite entre dos filas de una tabla es ambiguo, el cargo no se aplica, porque cobrar de más por una mala lectura es peor que omitir.
Y el otro caso, el que obligó a retirar una institución entera de la comparativa: su tarifario publica un 0.25% por operación en el producto de carteras gestionadas, que además cobra una comisión anual escalonada sobre el saldo promedio y una comisión variable sobre el excedente de rendimiento. Su línea de mercado de capitales es otra cosa. Tomar el 0.25% y presentarlo como el costo de operar acciones mezcla dos servicios distintos, y por eso esa institución ya no aparece.
La regla que salió de ahí gobierna toda la página: cada fila declara a qué canal aplica, lista todos los cargos obligatorios de ese canal, y dice qué queda fuera. Si los costos completos de un canal no se pueden establecer del documento de la propia institución, el perfil no se publica.
¿Qué es el SIC de la Bolsa Mexicana de Valores?
El Sistema Internacional de Cotizaciones es el mecanismo con el que la Bolsa Mexicana de Valores lista valores extranjeros para que puedan comprarse desde México, en pesos y con un intermediario mexicano. Es la razón por la que puedes comprar un ETF del S&P 500 con la misma cuenta con la que compras acciones de la bolsa local.
Aquí conviene un matiz que la versión anterior de esta página no hacía bien. Comprar por el SIC no elimina tu exposición al tipo de cambio: el inversionista no realiza una conversión MXN–USD separada, pero el precio en SIC continúa reflejando el precio del valor extranjero, el tipo de cambio y la liquidez disponible en México. Lo que desaparece es el cargo explícito por conversión, no el riesgo cambiario ni su efecto sobre el precio.
La consecuencia práctica que sí es inequívoca es administrativa: al operar por el SIC con una casa de bolsa mexicana, el intermediario determina tu resultado fiscal del ejercicio y emite la constancia que también llega al SAT. Con un bróker fuera de México nadie hace eso por ti.
Lo que el SIC no cambia es el impuesto. El régimen depende del título, del mercado en que se enajena y del encuadre en el artículo 129 — no de dónde tengas la cuenta.
¿Qué pasa si operas con un bróker extranjero?
El bróker no es el criterio. Es el malentendido más extendido y conviene decirlo primero: el régimen no depende de la nacionalidad de tu intermediario. El artículo 129 se aplica —o no— según tres cosas: el título que enajenaste, el mercado en el que se enajenó, y si la operación encuadra en alguna de las fracciones I a IV del propio artículo, que son las que enumeran las enajenaciones cubiertas: acciones, títulos que representen exclusivamente esas acciones, títulos que representen índices accionarios y las operaciones financieras derivadas de capital referidas a ellos.
Si la operación sí encuadra. El artículo contempla expresamente el caso de los contratos de intermediación con entidades financieras extranjeras: determina la ganancia del ejercicio sumando y restando lo obtenido «a través de cada uno de los intermediarios del mercado de valores con los que opere el contribuyente o entidades financieras extranjeras con las que tenga un contrato de intermediación», y ordena que quienes operen con entidades extranjeras no autorizadas conforme a la Ley del Mercado de Valores deberán calcular la ganancia o pérdida fiscales del ejercicio y conservar a disposición de la autoridad los estados de cuenta con la información necesaria. En ese supuesto el contribuyente hace el cálculo anual directamente y guarda el soporte documental.
Si la operación no encuadra. Cuando el título, el mercado o el supuesto quedan fuera de las fracciones I a IV —o caen en alguno de los casos que el propio artículo excluye—, el tratamiento no es el de este artículo y puede corresponder otro régimen, con sus propias reglas de determinación y su propia tasa.
Qué hacer en la práctica. El orden correcto es: primero identifica el título y el mercado, después comprueba el encuadre en el artículo, y sólo entonces calcula. Lo que sí es constante con un intermediario extranjero, encuadre o no, es que nadie te retiene nada y nadie te emite una constancia mexicana: la obligación de calcular, declarar y conservar los estados de cuenta es tuya. Si el importe lo justifica, esto se confirma con un contador antes de vender, no después.
Fundamento: LISR, artículo 129 · LISR, artículo 129, fracciones I a IV (enajenaciones y operaciones cubiertas) · Ley del Mercado de Valores (autorización de intermediarios bursátiles). Texto cotejado el 2026-08-05.
El punto de equilibrio se calcula contra tu perfil, no contra «el SIC»
Ésta es la pregunta más repetida del inversionista minorista mexicano, y la respuesta honesta empieza por rechazar la pregunta tal como suele hacerse. No existe «el» punto de equilibrio entre el SIC y un bróker extranjero, porque el lado mexicano no es una cosa: es un conjunto de perfiles que cobran distinto.
Con los mismos supuestos de bróker extranjero —$200 por operación y 0.20% de diferencial cambiario— el cruce cae en sitios distintos según con quién operes: con GBM, $162,799; con Vector e-Vector, no hay cruce dentro del rango analizado; con Hey Banco, $162,799. Es la misma pregunta y son respuestas distintas.
La forma sí es general, y es lo que hace útil la gráfica: una ruta que cobra porcentaje puro tiene un costo relativo plano —cuesta lo mismo, proporcionalmente, con diez mil pesos que con dos millones—, mientras que una que mezcla cuotas fijas y diferencial cambiario tiene un costo relativo que cae al subir el monto, pero nunca por debajo de su diferencial.
Y hay un umbral estructural que decide muchos casos sin necesidad de calcular: si el diferencial cambiario que te aplican, pagado dos veces, supera a la comisión mexicana con IVA, no existe monto que haga barata la ruta extranjera por este concepto. Con las tarifas verificadas ese umbral ronda el 0.29% por conversión.
Cuando las curvas no se cruzan dentro del rango analizado, la calculadora dice «no hay punto de cruce» en lugar de devolver un número en la frontera. Un umbral inventado es peor que ninguno.
Por eso cada cifra de equilibrio de esta página se publica siempre bajo estos supuestos: el perfil mexicano que elegiste, el perfil de ejemplo del bróker extranjero —que capturas tú— y el horizonte, el rendimiento y el ritmo de operación del escenario. Cambia cualquiera de los cuatro y el cruce se mueve.
Cómo encontrar el diferencial cambiario que te están cobrando
No lo vas a encontrar en un tarifario, porque casi nadie lo publica: ninguno de los perfiles verificados en esta página lo hace. Se calcula, y se calcula en dos minutos.
El método. Anota el tipo de cambio que te aplicaron en tu conversión. Búscalo contra el FIX del mismo día que publica Banco de México ($17.14 el 2026-08-07). La diferencia, dividida entre el FIX, es tu diferencial cambiario en porcentaje. Eso es una comisión, aunque no lleve ese nombre.
Por qué importa tanto. Un diferencial de medio punto sobre una conversión de cien mil pesos son quinientos pesos que no aparecen en ninguna línea de tu estado de cuenta. Multiplícalo por dos —entrada y salida— y ya superaste la comisión de compra y de venta de una casa de bolsa mexicana, con IVA incluido.
Y el matiz honesto: un diferencial no es necesariamente abusivo. Convertir divisa tiene un costo real para el intermediario. Lo que no es defendible es compararlo con cero, que es justo lo que hace cualquier comparativa que sólo mire la comisión por operación.
El spread de mercado: el costo que no es tarifa de nadie
Además de lo que cobra tu intermediario, cada operación paga una horquilla: la diferencia entre el mejor precio de compra y el mejor de venta en ese momento. No es una comisión, nadie la factura y no aparece en ningún tarifario, pero sale de tu bolsillo igual, y se paga al entrar y al salir.
La calculadora la incluye como un supuesto opcional, con 0% por defecto, en las opciones avanzadas: uno para el SIC y otro para el mercado extranjero. Cero por defecto porque casi nadie conoce su horquilla efectiva, y pedir un dato que el usuario no tiene sólo produce cifras inventadas con apariencia de precisión.
Son estimaciones tuyas, no tarifas del intermediario. Si quieres una referencia, mira la profundidad del libro del instrumento que operas en el horario en que operas: un ETF muy líquido en el SIC y el mismo ETF en su mercado de origen no tienen la misma horquilla, y ésa es precisamente una de las diferencias reales entre las dos rutas.
Qué cargos publica cada perfil verificado (y qué no publica)
Las cifras de las tablas salen del documento que publica cada institución —normalmente su Guía de Servicios de Inversión, que la regulación obliga a publicar y que contiene el tarifario máximo—, no de un comparador ni de una nota de prensa. Cada perfil lleva el canal al que aplica y la fecha en que se comprobó: 2026-08-06.
Hay 4 perfiles de 3 instituciones, y lo que aparece es un rango estrecho en la comisión porcentual —de 0.25% a 0.35%— con diferencias importantes en todo lo demás: ninguno publica diferencial cambiario, ninguno cobra custodia en su canal de autoservicio, y uno cobra una cuota mensual sobre el contrato que sólo se exenta por encima de cierto saldo. Esa cuota es la diferencia más grande de toda la tabla, y no se ve mirando el porcentaje por operación.
Hay dos matices que conviene conocer antes de comparar filas. El primero: alguna institución publica escalones a la baja por volumen operado, así que quien mueve millones no paga la tarifa de la tabla. El segundo: el servicio asesorado cuesta bastante más que el de autoservicio —hasta 1.7% por operación en un caso verificado— y no es la misma cosa aunque el instrumento sea el mismo.
Y la regla que gobierna esta página: 4 instituciones se revisaron y no entraron porque sus costos completos no se pueden citar de su propia fuente. Están listadas con el motivo. Ninguna ausencia es un juicio sobre la institución: es la diferencia entre publicar un dato y publicar un rumor.
Por qué esta página no dice cuánto cobra Interactive Brokers
Es la comparación que más se busca —«GBM vs Interactive Brokers»— y merece una respuesta honesta en lugar de una cifra de memoria.
La regla de este comparador es que un cargo sólo se publica si se puede citar del documento que publica la propia institución. En la fecha de verificación, el tarifario de los brókeres extranjeros consultados no fue accesible por medios automatizados, así que no afirmamos cuánto cobra ninguno. En su lugar, la calculadora deja los parámetros del bróker extranjero como campos que capturas tú, y la página explica exactamente qué buscar en el tarifario que tengas a la vista: comisión por operación, mínimo por orden, cuota de inactividad, custodia y —sobre todo— el diferencial cambiario.
Puede sonar a limitación. Es lo contrario: cualquier tarifa de bróker extranjero que publicáramos hoy estaría desactualizada en un trimestre, y una cifra equivocada en una comparación de costos es peor que ninguna. Con los campos abiertos, la herramienta sirve para cualquier bróker, hoy y dentro de dos años.
Lo que sí podemos afirmar sin depender de ningún tarifario es lo estructural, y es lo que decide la mayoría de los casos: la forma del cobro. Cuotas fijas y diferencial cambiario frente a porcentaje puro. Esa forma es la que dibuja el punto de equilibrio.
Cuándo NO aplica el 10%
El artículo excluye expresamente varios supuestos. Si tu operación cae en alguno, el 10% de pago definitivo no aplica y el tratamiento es otro:
Acciones no colocadas entre el gran público inversionista, o adquiridas fuera de las bolsas concesionadas o de mercados reconocidos.
El tenedor relevante. Cuando una persona o un grupo de personas que directa o indirectamente tengan 10% o más de las acciones de la emisora enajenen 10% o más del capital en un periodo de 24 meses, mediante una o varias operaciones simultáneas o sucesivas, incluidas las realizadas con partes relacionadas.
Operaciones fuera de bolsa, o protegidas, o de las que se pacten fuera de las bolsas concesionadas aunque se registren en ellas.
Canjes por fusión o escisión en los supuestos que la propia disposición señala.
Caso aparte: las Siefores. Las personas físicas que obtengan ganancias por enajenar acciones emitidas por sociedades de inversión especializadas de fondos para el retiro, cuando la enajenación se registre en bolsas de valores concesionadas, no pagan el impuesto de este artículo. Es una exención, no una tasa reducida.
Fundamento: LISR, artículo 129 (supuestos de no aplicación y exención de Siefores) · LISR, artículo 129. Texto cotejado el 2026-08-05.
El costo real no es la suma de cargos
Todas las comparativas suman comisiones. Esa suma es correcta y está incompleta, porque un peso que sale de tu cuenta en el año uno no sólo te cuesta un peso: te cuesta ese peso y todo lo que habría generado durante los años que le quedaban.
En el escenario de esta página, la ruta mexicana paga $1,362.47 en cargos pero cuesta $1,869.63 — un 37% más. La calculadora muestra las dos cifras a propósito, porque son dos preguntas distintas: cuánto sale de tu bolsillo, y cuánto te costó.
La tercera medida, el costo anual equivalente, es la que permite comparar peras con manzanas. Traduce cargos por operación a un porcentaje anual sobre el saldo: en el escenario base, la ruta mexicana equivale a 0.087% anual y la extranjera a 0.098%. Puesto así, se comparan directamente con el costo anual de un fondo.
Y una consecuencia contraintuitiva: en horizontes muy largos el cargo por operación pierde importancia frente al cargo anual sobre el saldo. Media décima de punto anual sostenida durante veinte años pesa más que cualquier comisión de entrada. Por eso importa tanto saber si tu canal cobra administración, y por eso la tabla lo declara fila por fila.
Ejemplos resueltos paso a paso
Escenario 1 — El inversionista de índice que compra y no toca. $100,000, un ETF, 10 años, una venta al final, con el perfil de GBM. Ruta mexicana: $1,869.63 de costo total (0.87% del saldo final). Ruta extranjera con el perfil de ejemplo: $2,112.37 (0.98%). Gana la mexicana por $242.74, y la razón entera es el diferencial cambiario pagado dos veces.
Escenario 2 — El inversionista pequeño. Baja el monto a $50,000 y compara perfiles. Una comisión puramente porcentual encoge con el importe —al 0.35% son $175.00 más $28.00 de IVA— y por eso el perfil de GBM cuesta el mismo 0.87% del saldo final con $50,000 que con $2,000,000. Una cuota mensual sobre el contrato hace lo contrario: el perfil de Vector e-Vector cuesta 47.54% con $50,000 y 1.10% con $2,000,000, porque por encima de $1,000,000 de saldo esa cuota deja de cobrarse. El mismo tarifario, dos veredictos opuestos según tu saldo.
Escenario 3 — El que rebalancea cada trimestre. Mismos $100,000, pero cuatro operaciones adicionales al año. Aquí los cargos por operación pasan a dominar: cada rebalanceo cobra su porcentaje o su cuota, y con importes pequeños una cuota fija puede ser un porcentaje enorme. Captura tu ritmo real de operación: es el parámetro que más gente subestima.
Errores comunes al comparar costos de invertir
- Comparar sólo la comisión porcentual. Es la línea más visible y casi nunca la más grande. Una cuota fija por operación pequeña o un cargo anual sobre el saldo pesan más.
- Mezclar canales de la misma institución. El autoservicio, el servicio asesorado y las carteras gestionadas cobran cosas distintas. Un porcentaje tomado del producto equivocado no describe lo que vas a pagar.
- Olvidar el IVA. Una comisión del 0.25% en México cuesta 0.29%. Compararla contra un intermediario extranjero sin ajustar es comparar cosas distintas.
- Contar el diferencial cambiario una sola vez. Se paga al entrar y al salir. Duplicarlo cambia muchos veredictos.
- Suponer que «no lo publica» significa «no lo cobra». Ninguno de los perfiles verificados publica su diferencial cambiario, y todos convierten divisa de alguna forma cuando hay divisa de por medio.
- Creer que el SIC elimina tu exposición al tipo de cambio. Elimina el cargo explícito por conversión; el precio en SIC sigue reflejando el precio del valor extranjero, el tipo de cambio y la liquidez disponible en México.
- Buscar un punto de equilibrio universal. Depende del perfil mexicano con el que compares y de los supuestos del bróker extranjero. Una cifra única suena autoritaria y no le aplica a nadie.
- Comparar el costo del ETF entre rutas. Es del fondo, no del intermediario: es el mismo instrumento y el mismo costo por las dos vías.
- Creer que un bróker extranjero cambia tu impuesto. El artículo 129 depende del título y del mercado, no de dónde tengas la cuenta. Lo que cambia es quién hace el cálculo.
- Sumar cargos y llamarle costo. El costo real incluye el rendimiento que ese dinero ya no generó. En diez años, la diferencia es notable.
Metodología: cómo calcula esta herramienta
Cargos tipados, no un porcentaje. Cada perfil trae una lista de cargos con su tipo: porcentaje por operación, cuota fija por operación, cuota fija por operación bajo un umbral, cuota mensual, cuota anual, administración anual sobre el saldo —fija o escalonada—, información de mercado e inactividad. El motor sabe cuándo toca cada uno.
IVA por cargo, no global. Cada cargo declara si causa IVA. Las comisiones de las casas de bolsa mexicanas lo causan y sus guías lo señalan expresamente; un intermediario sin establecimiento en México normalmente no traslada IVA mexicano.
Recorrido año por año. Los cargos por operación se cobran en cada operación; los anuales, sobre el saldo promedio del año —no sobre el final, que los inflaría—; las cuotas fijas, una vez por periodo.
Costo total. Se corre el mismo escenario dos veces, con cargos y con todos en cero, y se compara el saldo final. Esa diferencia incluye el rendimiento que los cargos ya no generaron, y por eso siempre es mayor que la suma simple.
Costo anual equivalente. La tasa constante sobre el saldo que produciría el mismo saldo final. Es lo que permite comparar un cobro por operación con uno por saldo.
Punto de equilibrio. Se busca por bisección sobre el propio motor, contra el perfil mexicano seleccionado, entre $1,000 y $50,000,000. Si no hay cambio de signo en ese rango, se devuelve «no hay punto de cruce» en lugar de un número en la frontera.
Origen de los cargos. El registro de perfiles vive en un módulo compartido. Cada uno trae institución, canal, cliente al que aplica, cargos incluidos, cargos que la institución declara no cobrar, cargos que quedan fuera del modelo, fuente, fecha del documento y fecha de verificación (2026-08-06). Un canal cuyos costos completos no se puedan establecer no se publica.
Los parámetros del bróker extranjero y los spreads de mercado son supuestos del usuario. No hay ninguna tarifa de bróker extranjero verificada en este sitio, y la interfaz lo dice en el mismo lugar donde se capturan.
Lo que NO modelamos. Promociones temporales, comisiones negociadas, cargos por transferencia internacional, impuestos de otras jurisdicciones y el ISR sobre tus ganancias — que no diferencia a las dos rutas.