Qué es la inflación y cómo se mide en México
De un precio anotado en una tienda a un porcentaje en un titular hay cuatro pasos. Explicados con nuestros propios diagramas, con las cifras de la metodología vigente del INEGI y sin las simplificaciones que dejan al lector creyendo que el INPC es un promedio de precios.
Respuesta rápida
La inflación es el aumento generalizado y sostenido de los precios de una economía, medido en México por la variación del Índice Nacional de Precios al Consumidor que calcula el INEGI. «Generalizado» quiere decir que sube el conjunto, no un producto; «sostenido», que no es un brinco de un mes. En julio de 2026 la inflación anual de México fue del 3.12%.
Lo primero: índice y tasa no son lo mismo
Es la confusión de entrada, y arrastra a todas las demás. El INPC es un nivel: un número índice que hoy vale alrededor de 145 y que por sí solo no significa nada hasta que se compara con otro. La inflación es la variación de ese nivel entre dos momentos, expresada en por ciento.
Del índice sale la tasa dividiendo un mes entre otro. De la tasa no se puede recuperar el índice sin conocer un punto de partida. Por eso quien tiene que actualizar una cifra fiscal necesita el índice y quien escribe una nota cita la tasa.
Cómo se construye el INPC
No es un promedio de precios. Es un promedio ponderado, y esa palabra es la que explica casi todas las discusiones sobre si el índice «mide bien».
El INEGI recoge alrededor de 159 500 cotizaciones de precios cada quincena, en 55 ciudades repartidas por las 32 entidades federativas. De alimentos toma precios al menos dos veces por quincena; del resto, al menos una.
Esas cotizaciones se agrupan en 299 conceptos genéricos —«tortilla de maíz», «consulta médica», «renta de vivienda»— que entre todos cubren 91 ramas de actividad económica.
Y aquí viene el paso decisivo: cada genérico entra al índice con una ponderación que sale de lo que los hogares mexicanos gastan realmente en él, según la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares. La vivienda pesa mucho porque se lleva una parte grande del presupuesto; un producto que casi nadie compra pesa poco aunque su precio se dispare.
De ahí sale la queja de «el INPC no mide lo que yo compro», y es cierta. El índice mide la canasta del conjunto de los hogares, no la tuya. Si tu gasto se concentra en un rubro que subió más que la media —renta, colegiaturas, transporte—, tu inflación personal es mayor que la publicada, sin que ninguna de las dos esté mal. Son dos cosas distintas y sólo una de las dos se puede publicar para el país entero.
Subyacente y no subyacente
El índice general se parte en dos para separar la tendencia de fondo del ruido. Es la distinción que explica por qué el banco central a veces no reacciona a un dato que en la prensa parece alarmante.
Subyacente
Mercancías y servicios, excluidos los precios más volátiles.
Refleja la tendencia de fondo de los precios, la que responde a la política monetaria. Es la que Banco de México mira para decidir la tasa de interés, porque es sobre la que puede actuar.
No subyacente
Agropecuarios, energéticos y tarifas autorizadas por el Gobierno.
Se mueve con el clima, con los precios internacionales del petróleo y con decisiones administrativas. Puede empujar el titular varios puntos en un mes y revertirlo al siguiente sin que la tendencia de fondo haya cambiado.
Las lecturas más recientes de las dos están en la página de inflación.
Qué causa la inflación
Tres familias de causas que casi nunca actúan solas. Distinguirlas importa porque cada una responde a un remedio distinto.
1. Por demanda
Hay más gasto que capacidad de producirlo.
Cuando el gasto de hogares, empresas y gobierno crece más rápido de lo que la economía puede producir, los precios suben para racionar lo que hay. Es la inflación que un banco central combate subiendo la tasa de interés, porque encarecer el crédito enfría el gasto.
2. Por costos
Se encarece un insumo que está en todo.
La energía, el transporte o un alimento básico entran en el costo de casi todo lo demás, así que su alza se propaga. Es la más difícil de tratar: subir la tasa de interés no abarata el petróleo, y hacerlo con fuerza puede frenar la economía sin resolver la causa.
3. Por expectativas
Todos suben precios porque esperan que todos suban precios.
Si empresas y trabajadores dan por hecho que habrá inflación, la incorporan a sus precios y a sus contratos salariales, y con eso la vuelven realidad. Es la que más preocupa a un banco central, porque se retroalimenta: por eso las declaraciones sobre el objetivo importan tanto como las decisiones de tasa.
A quién perjudica y a quién no
La inflación no reparte sus efectos por igual: redistribuye. Quien la sufre y quien sale ganando dependen de en qué lado del contrato esté cada uno.
| Situación | Efecto | Por qué |
|---|---|---|
| Ingreso fijo sin revisión | Pierde | El ingreso nominal no se mueve y los precios sí, así que compra menos cada mes. Es el caso de muchas pensiones y de contratos sin cláusula de actualización. |
| Ahorro que rinde menos que la inflación | Pierde | El saldo de la cuenta crece y el poder de compra baja. La cifra sube y el dinero vale menos: por eso importa el rendimiento real y no el nominal. |
| Deuda a tasa fija | Gana | Se devuelven pesos que valen menos que los que se pidieron prestados. La cuota nominal es la misma y pesa cada vez menos sobre un ingreso que sí sube. |
| Salario con revisión anual | Depende | Sólo gana si el aumento supera a la inflación del periodo, y la comparación se hace dividiendo, no restando. |
| Activo real (vivienda, materias primas) | Suele proteger | Su precio tiende a subir con el nivel general de precios, aunque no de forma automática ni al mismo ritmo. |
Por qué el objetivo es 3 % y no cero
Banco de México tiene por mandato constitucional procurar la estabilidad del poder adquisitivo de la moneda, y desde 2002 lo traduce en un objetivo puntual del 3 % de variación anual del INPC, con un intervalo de variabilidad de ±1 punto porcentual.
La pregunta natural es por qué no cero. Tres razones. La primera es que una inflación nula deja al banco central sin margen: para estimular la economía tendría que llevar las tasas de interés a terreno negativo, que funciona mal. La segunda es que los precios relativos necesitan poder ajustarse, y con inflación cero un sector que pierde competitividad tendría que bajar precios y salarios en términos nominales, algo que en la práctica no ocurre. La tercera es que los índices tienden a sobreestimar ligeramente la inflación real, así que un objetivo de cero medido sería deflación de hecho.
El intervalo no es el objetivo. El 4 % es el techo de la tolerancia, no la meta. Cuando una nota dice que la inflación «está en el objetivo» porque marca 3.9 %, está confundiendo el borde con el centro.
El caso contrario, la deflación —precios que bajan de forma sostenida—, no es una buena noticia: si la gente espera que todo esté más barato el mes que viene, aplaza sus compras, y esa caída de la demanda hunde la producción y el empleo. En México ocurre en meses sueltos, casi nunca en el año completo.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la inflación, en una frase?
El aumento generalizado y sostenido de los precios de una economía a lo largo del tiempo, que se traduce en que cada peso compra un poco menos que antes. Las dos palabras que hacen el trabajo son «generalizado» —no es que suba un producto, es que sube el conjunto— y «sostenido», que descarta un brinco de un mes.
¿Cómo se construye el INPC?
El INEGI recoge alrededor de 159 500 cotizaciones de precios cada quincena, en 55 ciudades repartidas por las 32 entidades federativas, agrupadas en 299 conceptos genéricos que cubren 91 ramas de actividad económica. Cada genérico entra al índice con una ponderación que sale de lo que los hogares gastan realmente en él, según la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares.
¿Quién decide qué productos entran en la canasta?
El INEGI, a partir de la encuesta de ingresos y gastos de los hogares, y la revisa periódicamente: la actualización vigente de canasta y ponderadores es la de 2024, sobre la base de la segunda quincena de julio de 2018. Esa revisión es necesaria porque el consumo cambia —hoy pesan cosas que hace veinte años no existían—, y una canasta congelada mediría cada vez peor.
¿Qué causa la inflación?
Tres familias de causas, que suelen actuar a la vez. Por <strong>demanda</strong>, cuando hay más gasto que capacidad de producirlo. Por <strong>costos</strong>, cuando se encarece un insumo generalizado como la energía o el transporte. Y por <strong>expectativas</strong>, cuando empresas y trabajadores anticipan subidas y las incorporan a precios y salarios, lo que las vuelve realidad. La tercera es la que más preocupa a un banco central, porque se retroalimenta.
¿A quién perjudica más la inflación?
A quien tiene ingresos fijos y poco margen para negociarlos —pensionados, trabajadores con contratos sin cláusula de revisión— y a quien ahorra en instrumentos que rinden menos que la inflación, porque su saldo crece mientras su poder de compra baja. Beneficia relativamente a quien debe a tasa fija, porque devuelve pesos que valen menos que los que le prestaron.
¿Por qué el objetivo es 3 % y no 0 %?
Porque una inflación de cero deja al banco central sin margen: si los precios ya no suben, para estimular la economía tendría que llevar las tasas de interés a terreno negativo, que funciona mal. Un 3 % da colchón, permite que los precios relativos se ajusten sin que ninguno tenga que bajar en términos nominales, y es lo bastante bajo como para que la gente no tenga que pensar en ello al decidir.
Ahora que ya sabes qué es
- Calcula cuánto vale hoy el dinero de otro año — con tus propias cantidades y fechas.
- Mira la inflación de México en contexto — por sexenio, por gobernador de Banxico y frente al salario mínimo.
- Consulta el INPC mes a mes — si lo que necesitas es el índice para una cifra fiscal.
Fuentes oficiales y referencias
- INEGI — Índice Nacional de Precios al Consumidor — Institución que calcula y publica el INPC. Base: segunda quincena de julio de 2018 = 100.
- Banco de México — Sistema de Información Económica (SIE) — Serie SP1, de donde nuestro proceso descarga el índice mensual.
- INEGI — Calendario de difusión — Fechas oficiales de publicación del INPC mensual y quincenal.
- Cámara de Diputados — Leyes de Ingresos de la Federación — PDF oficiales de los que se leyeron, una por una, las tasas de recargos de 2015 a 2026.
- Código Fiscal de la Federación — Artículo 17-A (actualización por INPC) y artículo 21 (recargos, y el incremento del 50 % para la mora).
- INEGI — INPC base 2ª quincena de julio de 2018, canasta y ponderadores 2024 — Metodología vigente: número de cotizaciones, ciudades y genéricos.
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