Tu capacidad de pago
Te quedan $6,000 al mes de capacidad, después de restar tus deudas actuales.
Se puede arreglar hoy mismo.
Por Deepak Middha, fundador y autor de calcu.mxRevisado el 15 de septiembre de 2026
Los requisitos para un crédito hipotecario se reducen a cinco cosas: capacidad de pago, historial crediticio, antigüedad laboral, ahorro y edad. Los papeles son lo de menos. Y conviene decir de entrada lo que ninguna página dice: no existe un «score mínimo» publicado. Cada institución usa su propio modelo y ninguna publica el umbral, así que cualquier página que te dé un número exacto se lo está inventando. El diagnóstico de abajo evalúa lo que sí se puede evaluar, y te dice qué arreglar primero.
¿Estoy listo para que me den un crédito hipotecario?
Estás listo. Con lo que declaraste, cumples los cinco factores que las instituciones evalúan. El siguiente paso es pedir tu precalificación.
Ejemplo precargado: sueldo de $30,000, $3,000 de deudas, 2 años en el empleo y $250,000 de ahorro. Cambia los datos y todo se recalcula.
Al mes
Enganche + gastos
de 5
Coche, tarjetas, préstamos.
Sólo se usa para el tope del Infonavit: edad más plazo, 70 en hombres y 75 en mujeres.
Revísalo gratis antes de solicitar.
Ordenados como los ordena una institución: primero lo que más pesa.
Te quedan $6,000 al mes de capacidad, después de restar tus deudas actuales.
Se puede arreglar hoy mismo.
Sin atrasos registrados. Es el escenario que las instituciones quieren ver.
Se arregla en unos meses.
Para una casa de $1,500,000 necesitas alrededor de $240,000: 10% de enganche más 6% de gastos de escrituración. Tienes $250,000.
Se arregla en unos meses.
24 meses en tu empleo actual y 8 años de vida laboral comprobable. Lo habitual es pedir al menos 12 meses en el empleo y 2 años de vida laboral.
Se arregla en unos meses.
Con 35 años, el plazo máximo que te alcanza es de unos 40 años. El Infonavit lo fija como una suma: tu edad más el plazo no puede pasar de 75 años en el caso de las mujeres. La banca comercial usa topes propios, en general entre 65 y 75.
Sólo cambia con el tiempo.
Según cómo compruebas tus ingresos. Ten en cuenta que la lista con honorarios es bastante más larga: es papeleo, no un impedimento.
| Enganche de referencia (10%) | $150,000 |
| Gastos de escrituración de referencia (6%) | $90,000 |
| Efectivo el día de la firma | $240,000 |
Los gastos de escrituración van del 4% al 8% según la entidad, y el impuesto de adquisición cambia por municipio. Calcula los tuyos con la tarifa real.
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No pesan lo mismo ni se arreglan igual de rápido. Ésa es la información que convierte una lista de requisitos en un plan.
El pago no debería superar el 30% de tu ingreso, y de ese 30% se restan los pagos mensuales de tus otras deudas. Es el factor que produce más rechazos y el único que puedes mover de inmediato: liquidar una deuda sube tu monto autorizado ese mismo día.
Lo que frena no es «estar en buró» —todo el que ha tenido una tarjeta está—, sino tener pagos vencidos activos o cuentas en cobranza. Un atraso antiguo ya pagado pesa poco. Y no tener historial tampoco ayuda: la institución no tiene con qué evaluarte.
No sólo el enganche: también los gastos de escrituración, que son entre el 4% y el 8% del precio y se pagan el mismo día de la firma. Llegar con el enganche justo y sin los gastos es el error de presupuesto más común de toda la compra.
Lo habitual son dos años de vida laboral y al menos uno en el empleo actual. Si cambiaste de trabajo dentro del mismo sector y con mejor sueldo, varias instituciones lo aceptan igual: pregúntalo antes de descartarte solo.
Las instituciones estructuran el crédito para que quede liquidado entre los 65 y los 75 años. En la práctica eso recorta el plazo conforme aumenta la edad: a los 55 el plazo máximo suele quedar en 15 años, no en 20, y eso sube la mensualidad para el mismo precio de casa.
Es una de las búsquedas más frecuentes del tema y una de las peor contestadas. Circulan cifras concretas —«necesitas 650», «con menos de 600 no te dan»— que no salen de ninguna fuente publicada. Ninguna institución publica su umbral, y cada una usa su propio modelo de riesgo con sus propias variables.
Ese número inventado hace daño en las dos direcciones: alguien con un score ligeramente por debajo del mito se da por vencido sin intentarlo, y alguien por encima se lleva un rechazo que no entiende, porque lo que lo frenó fueron sus deudas activas y no su score.
Consultar tu propio reporte de crédito antes de solicitar nada. Tienes derecho a un reporte gratuito al año, y consultarlo tú mismo no afecta tu historial: sólo cuentan las consultas que hacen las instituciones cuando solicitas. Revisa tres cosas:
Cada solicitud deja una consulta registrada en tu historial. Varias consultas en poco tiempo, y sobre todo varios rechazos, empeoran tu expediente para la siguiente institución. Es la razón por la que este diagnóstico existe: si sabes que tienes un pendiente conocido, arreglarlo primero sale más barato que pedir y que te digan que no.
Si tu perfil es complicado —honorarios, ingresos mixtos, historial corto—, un bróker hipotecario puede llevar tu expediente a la institución que mejor evalúa ese perfil, en vez de que lo descubras a base de rechazos. No te cobra a ti: le paga el banco.
Cinco: ingreso comprobable y estable, antigüedad laboral (normalmente dos años de vida laboral y uno en el empleo actual), historial crediticio sano, enganche disponible y una edad que permita liquidar antes del tope de la institución. Los papeles son lo de menos: lo que se evalúa es la capacidad de pago y el comportamiento.
No hay un número oficial publicado, y conviene desconfiar de quien te dé uno exacto: cada institución usa su propio modelo. Lo que sí importa y sí puedes revisar es no tener pagos vencidos activos, no traer tus líneas de crédito al tope y tener historial suficiente. Consulta tu reporte gratuito antes de solicitar nada.
Estar «en buró» no es un castigo: todo el que ha tenido una tarjeta está en buró. Lo que pesa es el comportamiento que registra. Un atraso antiguo ya pagado casi no estorba; pagos vencidos activos o una cuenta en cobranza sí frenan la solicitud. Primero regulariza, después solicita.
Lo habitual son dos años de vida laboral y al menos uno en el empleo actual, aunque varía por institución. Si cambiaste de trabajo dentro del mismo sector y con mejor sueldo, muchas lo aceptan. Si pasaste de nómina a honorarios, conviene esperar a tener historial en el esquema nuevo antes de solicitar.
Sí, pero con más papeles: declaraciones anuales, estados de cuenta de varios meses y constancia de situación fiscal. Las instituciones suelen tomar un promedio de los últimos doce meses y aplicarle un factor. Es el perfil donde un bróker hipotecario más aporta, porque sabe qué banco evalúa mejor a los independientes.
En la mayoría de los casos, las deudas mensuales. Un pago de coche o de tarjetas se resta directo de tu capacidad, y el efecto es brutal: con $30,000 de ingreso, $4,000 de deudas bajan tu capacidad de $9,000 a $5,000, y con ella el crédito casi a la mitad. Liquidar una deuda sube tu poder de compra de inmediato.
Consulta fuentes oficiales o un profesional antes de tomar decisiones fiscales, laborales, legales o financieras.
¿Una institución te dio un requisito distinto de los descritos? Cuéntanoslo.
Autor y revisión editorial
Fundador y autor de Calcu.mx
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Publicado: 15 de septiembre de 2026Última revisión de datos: 15 de septiembre de 2026
Lo que suele venir antes o después de créditos y deudas.