La fórmula no se ha tocado desde la reforma de 2001. Los artículos 72, 73 y 74 llevan más de veinte años con las mismas constantes, las mismas primas medias y el mismo tope. Es una de las pocas cifras del sistema fiscal y de seguridad social mexicano que no cambia cada enero, y eso hace que las guías del tema envejezcan bien —salvo por lo que sí cambia—.
Lo que cambia es lo que la fórmula multiplica. La prima es un porcentaje de los salarios base de cotización, y esa base sube cada año con el salario mínimo. En 2026 eso significa que la misma prima, sobre la misma plantilla, cuesta más pesos que en 2025. El cálculo del salario diario integrado es el punto de partida de esa cadena.
Y cambia lo que la reforma laboral hizo con N. El aumento de días de vacaciones de 2023 reduce los días efectivamente trabajados, y como N es el promedio de trabajadores expuestos, un centro de trabajo con la misma plantilla y la misma siniestralidad puede ver su prima moverse ligeramente por esa vía. No es un efecto grande, pero explica variaciones que si no parecerían inexplicables.